Cuando a los políticos catalanes independentistas se les acusa de saltarse la ley suelen argumentar que ellos se deben a “un mandato superior de la ciudadanía”, como recientemente ha dicho Torra. Uno piensa: ¿a quién he oído un argumento semejante? Ah, sí: a aquel gallego pequeñajo del bigotito y la voz aflautada que en 1936 se saltó todas las leyes y decía que él solo era “responsable ante Dios y ante la historia”. Claro, si es que, aunque entre ellos no se puedan ni ver, un nacionalista a quien más se parece es a otro nacionalista, y un totalitario a otro totalitario.

Pablo Torres Núñez

Getxo (Bizkaia)

Puedes seguir EL PAÍS Opinión en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.




Source link

Deja un comentario