En plena sociedad red, donde las tecnologías de la información y la comunicación se han erigido como protagonistas del paradigma comunicativo actual, deberíamos estar más informados que nunca. Pero nada más lejos de la realidad. La proliferación de noticias falsas ha encontrado el ecosistema perfecto en Internet y las redes sociales. Si a esto se le suma dificultad de criba habitual en un usuario medio ante la cantidad de artículos disponibles, se produce una hecatombe informativa. No sería disparatado formar a nuestros jóvenes y prepararlos para este contexto hostil en el que todo vale y donde el aquí y el ahora se imponen por encima de códigos deontológicos y normas de conducta. Hoy más que nunca necesitamos a profesionales de la información y de la comunicación capaces de combatir este problema desde dentro, ofreciendo contenidos de calidad, contrastados, veraces y objetivos.

Samuel Miñarro Vázquez. Barcelona

Puedes seguir EL PAÍS Opinión en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.




Source link

Deja un comentario